Matías Almeyda no mira atrás. Su único reto es el de revertir ya la situación de su Sevilla FC tras tres derrotas consecutivas y volver este mismo sábado, ante el Osasuna en Nervión, a la senda de los triunfos. Ha dicho que dirige al Sevilla «por amor», que quiere ser el entrenador de este equipo «durante mucho tiempo» y que para lograr ese objetivo tiene que ganar partidos. «Seguimos buscando la vuelta hasta que la encontremos. Siempre estamos con ganas de hacerlo rápidamente. Trabajando. Adelante. Es lo que se debe hacer, hablar poco y trabajar mucho», ha expresado el entrenador argentino antes de analizar el duelo con el Osasuna: «El partido va a ser duro , ellos tienen un buen sistema de juego, es un equipo que en sus líneas está bien, que va variando su manera de jugar en fase ofensiva y defensiva. Juega con dos sistemas que los va variando durante el partido. Va a ser todo muy parejo; trataremos de hacer bien las cosas», asegura el de Azul. Sobre sus métodos para levantar al equipo y acabar con los errores propios que están costando puntos, lo tiene claro: «Lo de la excusa no lo voy a repetir, no voy a poner excusas. Los partidos (ante la Real y el Atlético) han sido diferentes, pero el resultado es el mismo: adverso. Dentro del error estamos todos. Hay que lastimar un poco más en los partidos cuando tengamos la posibilidad. Hay que ser conscientes de lo bueno que estamos haciendo y de los errores que hemos cometido para tratar de corregirlos». En este sentido, Almeyda añade que «creo que nosotros debemos estar tranquilos y confiados, sabemos que perdimos tres partidos y no ponemos excusas, tenemos que trabajar y dar más. El grupo se entrega, se entrena bien y tiene predisposición. Con tranquilidad y ganas lo tenemos que revertir. Pienso que esto va a terminar bien, porque trabajamos y buscamos maneras para que esto sea así» , sentencia al respecto. Sobre el hecho de no haber ganado tras la espléndida goleada sobre el Barça (4-1), comenta que «es verdad que esa euforia que provoca ganar un partido con el el Barça condiciona; los partidos se han dado así, el fútbol se juega en una gran parte psicológica, con el Barcelona íbamos ilusionados, con expectativas altas... pero ya estamos en la carrera otra vez y tenemos que sacar puntos de nuevo», insiste. Cuestionado por cómo se encuentra personalmente, Almeyda deja bien claro su estado: «Con sueños, con muchos sueños de ver reflejado lo que me hizo tomar la decisión de venir a este club. T engo un sentimiento especial por el Sevilla; cuando uno ha jugado en un club es diferente. Este club me abrió las puertas para jugar en el futbol europeo. Cuando uno hace las cosas con amor, a la larga van a terminar bien. Hay errores que forman parte de este juego. Tengo una excelente conexión con el grupo. Soy feliz, pero cuando pierdo, no». «Acá estoy por amor, no por cumplir un contrato. Hay entrenadores que no quisieron venir, y entre los que querían, estaba yo. Quiero ser el entrenador del Sevilla durante mucho tiempo y para eso hay que ganar» , afirmó con rotundidad. Finalmente, se refirió a la marcha de su amigo Jesús Galván , que deja el Sevilla Atlético para dirigir al Mirandés, en Segunda: «Fue lindo reencontrarme con Jesús, fuimos compañeros jugando, vine a ver partidos del Sevilla Atlético. Se le abre una linda oportunidad, es un gran profesional y una gran persona, se merece lo mejor», deseó.