La actriz, exiliada en Francia desde los años 70, interpreta a Martha Hoffman, una señora mayor y adinerada quién después de enviudar decide ser mecenas del arte, comprar enormes esculturas con forma de pene y entregarse al placer. No solo sexual, al goce de sentirse viva rodeada de jóvenes que despiertan su curiosidad. De ese papel y de los múltiples roles de su vida, de su amistad con Copi y de su admiración por la Coca Sarli, habla en esta nota.