El Festival del Cine y la Palabra, CiBRA, fiel a su propósito de tender puentes entre literatura y audiovisual, ha contado con el escritor Fernando Aramburu , autor de novelas tan celebradas como Patria o Los vencejos, para conversar con el público sobre la huella de la palabra en una sociedad dominada, aparentemente, por la inmediatez visual. «No estoy del todo convencido de que vivamos en una sociedad predominantemente visual», afirmaba el autor minutos previos al encuentro. «Es imposible ser humano sin una convivencia muy estrecha con el lenguaje. Las palabras son inevitables para ser lo que somos, para explicar lo que vemos, para compartir con otros lo que hemos visto», ha dicho en defensa del verbo frente al vértigo de las pantallas , sin duda, una afirmación de la palabra como espacio de comprensión y humanidad. Aramburu, que ha explorado con profundidad el dolor, la memoria y la fractura social en la España reciente, reconoce sentirse más atraído por la intimidad de los seres humanos que por los grandes relatos colectivos. «Quizá me interese más la intimidad, pero no de uno solo, sino de multitud de seres humanos convertidos en personajes. Cuantas más opciones humanas aborde un escritor, más complejo será el dibujo social que traslade a sus textos». En un tiempo marcado por la polarización, el escritor ha compartido con ABC que defiende la independencia intelectual como forma de compromiso . «El escritor tiene un compromiso fundamental con su trabajo y debe hacerlo de la mejor manera posible. Además, tiene la opción de ser testigo de su época y de generar un discurso sobre la sociedad al margen de los grupos de poder. Eso me parece muy importante», ha dicho. Pese al tono crítico que a menudo impregna en sus obras, Aramburu no renuncia a la esperanza. «Encuentro motivos de optimismo y de pesimismo. No todo es malo ni todo es bueno», ha afirmado, para profundizar en el papel reconciliador de la literatura. «Un libro no lo lee una muchedumbre al mismo tiempo. Apela directamente a la conciencia de quien lo lee , y puede dejar una huella. En ese sentido, la literatura puede ser útil, más allá de sus componentes estéticos», ha comentado. El universo narrativo de Aramburu ha despertado un gran interés en el cine y en la televisión. Tras el éxito de Patria —convertida en una serie de HBO que llevó su historia al gran público—, el escritor ha confirmado que su obra El niño también llegará pronto al audiovisual . «Creo que ya han terminado la postproducción. Y no descarto futuras adaptaciones, siempre que los equipos implicados trabajen con sensibilidad y entusiasmo», una serie de encargos que como ha explicado están en manos de su editorial, porque a él lo que le interesa es escribir cada día. «Soy un escritor constante. No necesito publicar continuamente, pero sí tengo la necesidad de conversar conmigo mismo por medio de la escritura», ha dicho para zanjar esta conversación que ha dado paso a un encuentro con sus lectores y espectadores en el Cigarral del Ángel.