"Demostramos muy inteligentemente que no prestaremos atención a los intentos de nuestros vecinos de decirnos palabras hirientes. Al fin y al cabo, no se elige a los vecinos. Y Belarús no busca la confrontación. Simplemente no lo necesitamos. Somos un Estado abierto al diálogo constructivo", dijo Yulia Abujóvich.