En una noche fría y lluviosa en Vigo,
Robert Lewandowski volvió a encender el fuego del Barça. A sus 37 años, el delantero polaco recuperó la titularidad más de un mes después (no empezaba de inicio con los azulgrana desde el 5 de octubre ante el Sevilla) y lo hizo como mejor sabe: marcando un hat-trick decisivo para dar los tres puntos al conjunto de
Hansi Flick. Dos goles antes del descanso y una lección de instinto goleador en el Estadio de Balaídos, donde el Barça tuvo que sudar para imponerse a un Celta que no dejó de pelear.
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