Subsecretario Orellana califica el FES como “un mecanismo de financiamiento que es innovador”
El proyecto de Financiamiento de la Educación Superior (FES) es uno de los principales temas de debate en educación y para ello se siguen realizando instancias que aporten a la discusión. Una de ellas fue el seminario convocado por la Comisión de Educación, donde autoridades, académicos y representantes de distintos sectores de la sociedad civil dijeron presente.
En diálogo con la primera edición de Radioanálisis, el subsecretario de Educación Superior, Víctor Orellana, entregó sus impresiones acerca de las conclusiones arrojadas por dicho seminario. “Chile tiene que terminar con el Crédito con Aval del Estado, en esto no hay muchas diferencias, más bien hay un consenso de que es un sistema que cumplió un ciclo, pero que hoy funciona para una población para la cual no estaba diseñado”, destacó la autoridad.
El subsecretario Orellana abordó una de las principales críticas de las voces en dicho seminario que apuntaron al FES como “un impuesto injusto”. “¿Por qué aparece esta noción del impuesto? Porque el FES es un mecanismo de financiamiento que es innovador. Intenta aprender de la experiencia de los créditos contingentes al ingreso, aunque no es exactamente un crédito equivalente o que funciona de la misma manera que un crédito bancario. Por lo tanto, diría que hay una confusión respecto de las cosas nuevas”, explicó.
“El gobierno ha explicado de manera clara por qué no es un impuesto. Primero, porque es voluntario. Segundo, hay una contraprestación clara de un servicio, y después de las últimas indicaciones que ingresó el Ejecutivo en la Cámara de Diputados, hay un máximo posible. No es una retribución infinita sino que tiene un máximo posible, y por supuesto el monto de ese máximo también es objeto de discusión”, complementó Orellana.
A propósito de las preocupaciones de las universidades, sobre todo estatales, acerca de cómo el FES afectaría la estabilidad financiera, la autoridad se refirió a la propuesta del Consorcio de Universidades del Estado de Chile (CUECH) de reponer un esquema de Copago progresivo. Al respecto, el subsecretario afirmó que el Ejecutivo está dispuesto a discutir esta idea.
“Los aranceles en educación superior son bien altos, pero cuando hablamos de Copago y de Copago regulado como propone el CUECH, estamos hablando de montos mucho más bajos para los bolsillos de las familias. Es decir, montos que en ningún caso van a poner en duda si la persona puede o no puede estudiar. Esto sale de la lógica de ser dividendo y entra en la lógica de ser una cuenta”, detalló Orellana, asegurando que el esquema regulado “es una base sobre la que podemos conversar, tenemos que acercarnos en los números”.
Orellana insistió en la necesidad de dejar atrás el CAE y modernizar el sistema porque “es muy caro, no se conecta adecuadamente con las necesidades productivas del país, y tiene trayectorias muy rígidas, además que no está construido en torno a su fortaleza principal que son las universidades y la educación superior que más investiga y que tiene mayor complejidad”.
Así, el subsecretario planteó que el objetivo del Ejecutivo es crear un sistema más conectado con el mundo laboral, con carreras más cortas y adaptables, y que fortalezca como columna vertebral a las universidades públicas y de mayor excelencia.