Granada CF 3 – 1 Real Zaragoza | Crónica
Lo que no supiste defender
Si nos falta fe, si nos falta confianza, si nos falta creer es que no hay futuro. Si nos faltan jugadores que son importantes cada partido, si choques como el de ayer anulan encuentros como el de Gijón o ante el Depor, que ya es anular, es que no hay futuro. Y si lo que Tellés nos transmite es que no está preocupado porque ve “el día a día”, es que no hay presente.
El alma plana y seca que ayer mostró el Real Zaragoza sobre el césped del estadio Nuevo Los Cármenes es el reflejo de un cuerpo al que los gusanos del miedo están empezando a devorar. El partido fue horrendo y los jugadores protagonizaron un espectáculo del que muy pocos párrafos futbolísticos podemos extraer.
El equipo aragonés comenzó con una energía desconocida hasta ayer, lo que le permitió lograr un extraño gol en el minuto 3. Una bendición para el alma dormida que nos hizo creer que iba a avivarse el seso y despertar el corazón inane. Falsa ilusión. Según confesó al final Francho, el tanto les empequeñeció y muy pronto el Granada comenzó a sentirse muy cómodo en su piel y encantado de haberse conocido. Solo le hizo falta darse cuenta de que ante él había un equipo sin ambición, sin ideales ni ideas. Eso propició que al equipo nazarí se le dibujase una sonrisa entre sarcástica e incrédula que le acompañó a lo largo de los noventa y pico minutos.
Tan sólo un buen contraataque que finalizó fatal Soberón sirvió para iluminar la esperanza del zaragocismo. Vana ilusión. En la siguiente jugada Sayé desbordó la frágil línea defensiva avispa y centró con un gesto de manual para que finalizase a placer Jorge Pascual. Fue la rematadera. El punto y muy seguido de un partido en el que el Zaragoza no discutió casi ninguna jugada. No hubo ni tan siquiera una mínima conversación. Tal vez las numerosas bajas, tal vez la extraña disposición de algunos jugadores, como el caso de Guti. ¿Quién sabe? Hay mil preguntas y casi ninguna respuesta. La única certeza es que los zaragocistas se encogieron con el gol a favor y ahí empezó a fraguarse la derrota.
Ni asomo de reacción ni atisbo de fútbol por parte aragonesa. El centro del campo era una sala de máquinas sin maquinaria y la defensa un monumento a la mediocridad en el que Insua desespera con su lentitud y Gomes sufre bajo el manto de su bisoñez. Todo ello sumado a la mediocridad de Aguirregaviria y la pobreza defensiva de Pomares. Entre todos han construido un lienzo paupérrimo en el que apenas da para poder contemplar un Ecce Homo inacabado. Mientras el Granada, sin hacer nada interesante salvo mover con agilidad sus peones y golpear por las bandas con inmisericorde insistencia, pudo haber errado una primera parte fértil, habida cuenta que le anularon un gol por fuera de juego y disfrutó de varias ocasiones que solo las paradas de Adrián han conseguido amortizar. El Real Zaragoza apagó las pocas velas gastadas y manchadas de cera sólida que le quedaban. Poca o nula esperanza pudimos encontrar en nuestras mochilas y para la segunda entrega nos dispusimos a esperar lo peor.
Que llegó, si bien comenzó tras el descanso con algo de intención y tanto Moya como Moyano lo intentaron aunque su escasa pericia, como la de sus compañeros, lastra al equipo y así está como está. Enfrente el Granada seguía a lo suyo y vio cómo le anulaban otro gol por off side al saque de una falta. Sin querer, ya había metido tres goles, aunque solo uno había sido legal.
El equipo zaragocista no despertaba y la poca sangre que le quedaba se fue evaporando. Y en otra jugada desgraciada y destabalada llegó el 2-1. Una succesión de torpezas dio con el balón en los pies de Alemañ, que solo tuvo que dirigir el cuero por el césped para batir a Adrián. ¿Murió el Real Zaragoza en ese momento? No, pues ya lo había hecho en el minuto tres. Siguió, eso sí, divagando, ofreciendo una propuesta holgazana y digna de un vagabundo que recurre a la sopa boba para subsistir. Ni los que estaban ni los no muy bien aceptados cambios de Sellés tuvieron capacidad para mantener vivo el partido.
Porque hay que hablar de los cambios. La entrada de Bakis acabó por desmantelar el mínimo discurso razonable que nadie hubiera podido comprar. Ahí sí que ya no entendimos nada. Y encaramos los últimos compases del partido. Un final lánguido, en el que hubo más basura que brillo. Un partido que catalogamos como una escultura de basura, una sinfonía de detritus, un poema a las cloacas, un fresco a la desidia. Ni un sólo minuto creyó el equipo en sí mismo y si en algún momento hubo algún jugador símbolo de fe y madurez ayer nos mostraron el lado lamentable de su interés por la vida. Y este entrenador que alumbró un par de velas de futuro acabó ayer por encender cien luteras que anuncian la muerte sin remisión.
Para acabar el desastre llegó un tercer tanto en un contraataque de 1º de contragolpe que dio con los huesos y el alma del zaragocismo en las graveras del descenso anunciado. ¡Ah! Y lo de la preocupación: que dice Sellés que ve el día a día. Pues que nos lo cuente y que nos convenza de que nosotros y nosotras tampoco tenemos que estar preocupados. Porque si hay algo en lo que estamos todos los zaragocistas de acuerdo es en que a este equipo se le ha hecho de noche y en que el club vive hundido en las profundidades del Averno. Y no, no haré broma con la llegada de Apolo a los aledaños de nuestras vidas. Aunque sea el dios de la curación y de la protección contra el mal.
Ficha técnica
Granada CF:
Luca; Nassei (Trigueros, 73′), Lama, Williams, Diallo (Gagnidze, 78′); Alcaraz, Alemañ (Rodelas, 78′), Sergio Ruiz (Arnáiz, 73′); Faye (Sáenz, 88′), Sola, Pascual.
Real Zaragoza:
A. Rodríguez; Aguirregabiria (J. Sebastián, 79′), Gomes, Insua, Pomares; Toni Moya, Francho, Raúl Guti (S. Bakis, 70′), Sebas Moyano (Paulino, 70′), Pau Sans (Tasende, 62′); M. Soberón (Dani Gómez, 79′).
Goles:
Nassei (p.p. M.3, 0-1). Pascual (M.37, 1-1). Alemañ (M.63, 2-1). Arnáiz (M.90, 3-1).
Árbitro:
Sr. Eder Mallo. Amonestó a ninguno por parte local y a Pomares, Aguirregabiria, Gomes y S. Bakis por parte visitante.
Puntuaciones
Adrián: 2. Detuvo un par de balones difíciles.
Aguirregaviria: 1. Desbordado. Participó en el gol.
Insua: 0. Lento y superado.
Gomes: 2. Supera a muchos veteranos.
Pomares: 0. Llega tarde y mal.
Moya: 0. Desnortado.
Guti: 0. No está.
Francho: 3. Luchó y trabajó por todos.
Pau Sans: 1. Lo intento pero no acertó.
Soberón: 1. Aislado y alejado.
Moyano: 0. No logra cumplir.
Tasende: 0. Insustancial.
Bakis: 0. No se vinculó.
Paulino: 0. Torpe e ineficaz.
Juan Sebastián: 0. Falto de ennergía.
Dani Gómez: 2. Tuvo una gran ocasión, Válido.
por arrúa 10 (Real Zaragoza, Aire Azul)
@japbello
La entrada Granada CF 3 – 1 Real Zaragoza | Crónica aparece primero en Real Zaragoza web no oficial.