Hablar en público implica mucho más que transmitir información.
Significa también transmitir confianza. La manera en que nos presentamos ante una audiencia, cómo modulamos la voz, cómo nos movemos y cómo usamos nuestras manos puede hacer que un mensaje sea convincente o que pase desapercibido.
La confianza se construye con práctica, pero también
prestando atención a los detalles que muchas veces parecen mínimos.
Seguir leyendo...