TikTok como arma de reclutamiento: Alemania seduce a la Generación Z para unirse al ejército
La Bundeswehr, que son las fuerzas armadas de la República Federal Alemana, han lanzado una campaña de reclutamiento que ha roto con todos los códigos tradicionales del mundo de la comunicación militar. Enfocado en captar la atención de la audiencia joven, los reconocidos como la Generación Z (los nacidos entre 1997 y el 2012), se ha transmitido un contenido que ha 'roto' todos los esquemas.
Memes, soldados celebrando logros colectivos y ediciones visuales en alta resolución forman parte de una estrategia pensada para captar la atención de la población de menor edad. Además, este dispersión no solo se ha limitado a compartirse mediante una única vía, sino que en las calles de Alemania también se pueden observar un longevo y visual despliegue de anuncios y la presencia de la promoción en vagones de transporte público.
Amoldarse al idioma que habla la Generación Z en base a la necesidad de más soldados
No obstante, el canal más potente de todos ha sido la apuesta por vídeos en la red social TikTok que configuran un ecosistema comunicativo diseñado con un objetivo muy concreto: entrar en contacto con el estilo de vida del público objetivo de este proyecto publicitario. Lo que se busca es, en base a un análisis previo a la demanda, tratar de amoldarse al lenguaje que hablan los destinatarios. Por así decirlo, la intención es conseguir ser capaces de 'hablar el mismo idioma', de amoldarse el máximo posible, para captar la atención e intentar plasmar que alistarse al ejército es algo bueno.
Los problemas de la guerra en Ucrania y la estructura social
La necesidad de la Bundeswehr es muy clara: se necesita una infinidad de soldados nuevos para hacer frente a un momento de tensión candente en la OTAN, todo ello provocado por la actual guerra entre Rusia y Ucrania. A su vez, existe otro conflicto más alejado del aspecto geopolítico: la estructura social en Alemania. Desde que se abolió el servicio militar obligatorio en 2011, estas fuerzas dependen exclusivamente de voluntarios, una situación que obliga a redoblar los esfuerzos de captación y a recurrir a estrategias cada vez más intensivas y costosas.
El gasto en la publicidad ha sido muy alto en todos los sentidos. Se ha destinado presupuesto en carteles, marquesinas, redes sociales, internet... en muchos terrenos y muy diferentes. Lo que está claro es la misión del ejército: darle prioridad a la presencia en línea para estar mucho más cerca de los jóvenes, aunque eso suponga un gasto mucho mayor durante el inicio de la campaña. Siendo así las cosas, se espera que a largo plazo el resultado sea satisfactorio y que el público decida alistarse en el ejército.
Lo cierto es que, ahora mismo, no se puede asegurar con garantías que esta manera de comunicarse consiga hacer mella en los principales destinatarios. Otro de los objetivos que en esta ocasión se ha cumplido es tener un espacio en la conversación pública y hacer que muchos alemanes, especialmente los más jóvenes, hablen de ello. Sin embargo, los expertos y los ciudadanos ahora se preguntan hasta qué punto una estética cercana a la cultura digital puede traducirse en compromisos reales y duraderos.