La mala fortuna se ha cebado con
Eli Ndiaye para dejarle rezagado en su sueño americano y la dura realidad es que la NBA no espera a nadie. El ex del
Real Madrid firmaba un contrato dual con los
Atlanta Hawks en junio y el 22 de diciembre la franquicia de Georgia anunciaba que se perdía el resto de la temporada por una lesión de hombro para acabar cortando al alero el día 31.
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