Así es la lesión sorpresa que dispara las visitas a urgencias tras las fiestas
Los servicios de urgencias están registrando estos días un aumento notable de una lesión tan típica como inesperada: los cortes graves provocados al cortar jamón durante las comidas y cenas navideñas.
El aviso lo lanza Sergio Pérez Ortiz, especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología en el Hospital Intermutual de Levante, que recuerda que este tipo de accidentes se repite cada año y que, lejos de ser un simple percance doméstico, puede tener consecuencias serias.
El traumatólogo explica que el origen del problema suele ser el mismo: un cuchillo jamonero largo, fino y extremadamente afilado, combinado con una pieza mal sujeta o una mano colocada en una posición incorrecta.
Cuando el cuchillo se desliza, el impacto suele ir directo a los dedos o a la palma. Aunque Pérez Ortiz menciona la Nochebuena como uno de los momentos más habituales, la advertencia se extiende a todas las celebraciones: Nochevieja, Año Nuevo o Reyes.
Un gesto cotidiano que puede acabar en cirugía y semanas de rehabilitación
Los especialistas insisten en que no se trata de cortes superficiales. Las heridas más frecuentes son laceraciones profundas capaces de afectar a tendones, nervios o vasos sanguíneos. Esto puede traducirse en pérdida de movilidad, pérdida de sensibilidad o sangrados abundantes que requieren atención inmediata.
En muchos casos, estas lesiones obligan a realizar suturas complejas, cirugías reconstructivas y semanas de rehabilitación. “Cada Navidad vemos cenas arruinadas por un mal corte de jamón que podría haberse evitado”, lamenta el médico.
La prevención, sin embargo, es sencilla. El jamón debe estar perfectamente fijado en el soporte, la mano no dominante debe situarse siempre fuera de la trayectoria del cuchillo, y el corte debe hacerse sin prisas ni distracciones. Paradójicamente, un cuchillo bien afilado es más seguro que uno desafilado, ya que requiere menos fuerza y reduce los movimientos bruscos.
El cortador profesional Javier Valiente, de Dehesa de Solana, coincide en que la estabilidad del jamonero es esencial y recomienda optar por modelos giratorios o, al menos, por soportes que mantengan la pieza firme. También aconseja elegir cuchillos de punta redonda, que minimizan riesgos adicionales. La postura del cuerpo también influye: una posición cómoda, erguida y sin tensión ayuda a controlar mejor el movimiento del cuchillo y a evitar errores.
Con miles de hogares preparando estos días sus últimas comidas festivas, los especialistas recuerdan que un gesto tan cotidiano como cortar jamón puede convertirse en un accidente serio si no se toman las precauciones adecuadas.