El gato del primer ministro belga se convierte en estrella de Instagram
La política belga tiene un nuevo protagonista inesperado y no aparece en los mítines. Maximus Textoris Pulcher, el gato del primer ministro Bart De Wever, se ha convertido en toda una sensación en Instagram, acumulando seguidores y comentarios que poco tienen que envidiar a los perfiles oficiales del propio Gobierno.
El felino, de porte elegante y mirada imperturbable, protagoniza publicaciones en las que posa con libros, sillones o rincones de la residencia oficial, siempre con un tono irónico que ha conectado rápidamente con el público.
En un contexto político marcado por la polarización y la sobreexposición mediática, el éxito de Maximus ha llamado la atención por ofrecer una imagen mucho más ligera y cercana.
Un perfil que mezcla humor y política
Aunque el contenido gira en torno al gato, muchas de las publicaciones juegan con referencias veladas a la actualidad política belga. Frases irónicas, descripciones ingeniosas y una cuidada estética han convertido la cuenta en un ejemplo de cómo las redes sociales pueden humanizar, aunque sea de forma indirecta, a los líderes políticos.
Desde el entorno de De Wever no se presenta como una estrategia calculada, pero el fenómeno ha sido ampliamente comentado por analistas y medios locales, que ven en el éxito del gato una muestra del cansancio de parte de la ciudadanía con el discurso político tradicional.
El caso de Maximus no es aislado. En los últimos años, las mascotas de dirigentes públicos se han convertido en una vía inesperada de conexión con el electorado, especialmente en redes sociales. Su presencia suaviza la imagen institucional y genera conversación en un terreno menos conflictivo.
En Bélgica, el fenómeno ha alcanzado tal dimensión que algunos usuarios bromean con que el gato tiene más tirón que muchos discursos parlamentarios. Mientras tanto, Maximus sigue sumando seguidores, ajeno al debate político y cómodo en su papel de influencer felino.