Las cartas de los niños de Sevilla ya van camino de Oriente. El Heraldo ha recorrido este domingo las calles del centro de la capital hispalense. Pese a los chaparrones que se han dado pasado el mediodía, cuando el Cartero Real ha salido de la sede del Ateneo los paraguas estaban cerrados. Y así han permanecido durante toda la tarde. Ya lo ha ratificado su presidente, Emilio Boja, en las horas previas: «La ilusión puede con el agua». Y es que aunque el día estuviera gris, por suerte o por desgracia para los mayores, la emoción de los niños no entiende de inclemencias meteorológicas. Eso y que las cartas no se pueden quedar sin recoger. A las 16,30 horas los alrededores de la calle Orfila ya estaban repletos de familias que pacientemente esperaban al Heraldo. Ha habido cierto desconcierto por los cortes de las vías contiguas a la salida, que por evitar aglomeraciones se han decidido acotar. Una familia mexicana que ha decidido pasar sus vacaciones de Navidad en España, preguntaba a un grupo de veinteañeros si esperaban a los Reyes Magos. Ellos, con sus cartas en la mano, les han explicado la función del Cartero Real. Sin pensarlo, María Camila, la pequeña del grupo, ha escrito sobre la marcha su carta a los Reyes para entregársela al Heraldo. La agrupación Virgen de los Reyes ha ido a buscar unos veinte minutos antes de la salida al Heraldo y su comitiva real, que ha salido puntual a las 17 horas. Los nervios de los más pequeños se han materializado en gritos cuando el Heraldo se ha asomado al balcón del Ateneo justo antes de tomar las calles. 'Hola Don Pepito', 'Susanita tiene un ratón', 'Príncipe Ali' o 'Bajo el Mar', han hecho cantar y bailar a niños y mayores. Los beduinos, como de costumbre, no han defraudado. En el medio de los 200 que este domingo han acompañado al fiel ayudante de los magos de Oriente, llevaban un carro con adornos, luces y una corona en lo más alto de la estructura . «¡Las cartas, las cartas, echad aquí las cartas!», anunciaban los voluntarios que la empujaban. Tras los últimos beduinos el Heraldo ha saludado sonriente al son de la música de la banda juvenil de las Cigarreras, quienes cerraban el cortejo. La Campana estaba repleta de familias que esperaban al Heraldo. El éxito de Niña Pastori, 'Palillos y Panderos', se ha convertido en la canción de las Navidades y los presentes lo han confirmado. Pero no hay mayor himno de los Reyes Magos que el 'Caballo camino pa'lante el caballo camina pa'trás'. Una de las divertidas anécdotas del día ha sido el dulce que el Heraldo se ha comido a su paso por la famosa confitería. No se ha cansado en todo el recorrido de pedir a su público que cantara con más fuerza, lanzar besos y tirar caramelos. «¡Heraldo, Heraldo, Heraldo!» , han coreado los sevillanos como respuesta. Incluso ha cogido en brazos a algún que otro pequeño. Ha habido quien, pese a lo llamativo del carrito donde echar las cartas, ha preferido asegurarse de que le llegue a Melchor, Gaspar y Baltasar dándosela al Heraldo personalmente. Mientras que el cortejo real avanzaba por Sierpes, también vallados sus accesos por las calles perpendiculares, no se cabía en la Plaza del Salvador . Una hora después de que el Heraldo del Ateneo empezara a recorrer las calles del Casco Antiguo, los rayos de sol se han hecho un hueco entre las nubes . Un niño emocionado al comienzo de la calle Hernando Colón enseñaba a su madre el regalo de un beduino: una calculadora. «Lo mejor que te han podido dar», ha reaccionado su progenitora. Mientras que el Cartero Real continuaba con su recorrido, los alrededores del arquillo del Consistorio se han ido llenado poco a poco de quienes no querían perderse la entrega de las llaves al Heraldo . A las 18,30 horas, ovaciones y aplausos al ver iluminados los árboles de la Avenida de la Constitución. El Heraldo ha sido recibido por el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz; el presidente del Ateneo de Sevilla, Emilio Boja y Manuel Alés, delegado de Fiestas Mayores, entre otras personalidades. Estos han estado acompañados, por supuesto, de Iván Bohórquez, Juan Ignacio Zafra y Juanma Moreno, o lo que es lo mismo: Melchor, Gaspar y Baltasar. Una banderola de la Virgen de la Estrella ondeaba a son de «que bote, que bote, que bote la Estrella», junto al Banco de España, un guiño al Heraldo Real de este año, Sergio García , diputado mayor de gobierno de la hermandad. José Luis Sanz le ha hecho entrega de las llaves de Sevilla. Tras enseñar orgulloso la llave que dejará que los Reyes Magos entren en los hogares de la capital hispalense, el Heraldo ha preguntado: «Niños y niñas de Sevilla, ¿queréis que vengan los Reyes venga a la ciudad?» , un rotundo «sí» al unísono ha dejado clara la respuesta. «Vuestros deseos son órdenes. Cuando acabe mi comitiva me dirigiré al real Alcázar donde ya están cobijados los Reyes Magos. Les pedirá que vayan a todos las casas y también a los hospitales», ha continuado el Cartero Real. Antes de volver a subir a su caballo les ha recordado a los pequeños que el 5 de enero deben de irse a dormir «prontito» y que deben obedecer a sus padres. «Nada es más verdad que Gaspar Melchor y Baltasar» , ha concluido para seguir con su camino de regreso hasta la calle Orfila. En su camino de vuelta las calles han continuado repletas de niños que no querían perderse al Heraldo . María, Patricio y Rodrigo -de diez, ocho y seis años- lo han esperado junto sus padres en la Campana. El benjamín no ha querido desvelar a este periódico que ha escrito en su carta. Total, con que el Heraldo se lo haga llegar a los Reyes Magos es más que suficiente.