Uno de los grandes retos a los que se enfrenta el sistema de pensiones es la sostenibilidad . Llegan ahora las jubilaciones de la generación del baby boom que se deben sostener con una hucha cada vez más debilitada. Es por ello que las distintas reformas, en especial la última aprobada por el exministro de Seguridad Social José Luis Escrivá, han ido en la línea de engordar esa hucha repercutiendo sobre las nóminas de los trabajadores . Los tres 'conceptos' a tener en cuenta son el destope de las bases de cotización , la actualización del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) y la denomindada 'cuota de solidaridad' . Esta cuota solidaria no genera derechos para la jubilación por lo que se trata de un impuesto . Afectará a los sueldos más altos, los de más de 61.214,4 euros anuales (5.101,20 euros mensuales con el nuevo tope máximo de cotización este 2026). Los autónomos estarán exentos. Es una cotización adicional se actualiza desde este 1 de enero para los salarios que superan la base máxima de cotización. En la práctica es, como explican desde BBVA, que ingresos que antes no estaban sujetos a contribuciones a la Seguridad Social ahora cotizarán en un sistema progresivo . En este 2026 se situará entre el 1,15% y el 1,46%. En 2045, cuando la fórmula se haya desplegado totalmente, alcanzará entre el 5,5 y el 7% . Hay que tener en cuenta que esta cuota la aportarán entre el empresario y el trabajador. Los cálculos sitúan esa base máxima en torno a los 61.214,4 euros anuales . La cuota de solidaridad se aplica en tres tramos progresivos. La cuota de solidaridad en 2025 es del 0,92% para la parte del salario que supere en hasta un 10% la base máxima; del 1% para la parte del salario que se sitúe entre el 10% adicional de la base y el 50%, y un 1,17% para el tramo de salario que exceda la base máxima en más de un 50%. En el primer caso (superando en un 10% la base máxima ), al exceso se le aplicará un 1,15% de cuota. En un caso práctico: si este año la base máxima se sitúa en los 61.214,4 euros, quienes superen en un 10% ese máximo (es decir, en 6.121,44 euros llegando a los 67.335,84) se les aplicará el 1,15% sobre ese excedente. A quienes superen entre un 10 y un 50% la base máxima (hasta los 91.821,6 euros) se les aplicarán dos tramos . El 1,15% sobre el primer 10% de excedente y del 1,25% sobre el restante. Quienes tengan el doble de la base máxima (hasta los 122.428,8 euros) cotizarán en tres tramos : un 1,15% sobre el primer excendente, un 1,25% sobre el segundo y un 1,46% sobre el tercero. Aterrizando las cifras, la base de cotización máxima se sitúa en 5.101,2 euros al mes y así quedarían las cuotas en función del salario. Hay que tener en cuenta que las bases de cotización han subido un 2,7% por la variación interanual del IPC entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025, más un 1,2% por el destope de las bases que comenzó en 2024. No es el único golpe a los salarios durante este 2025, aunque sí lo más novedoso de este año que acaba de comenzar. Por tercer año se actualiza -y sube- el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) . En 2026, se pasa a 0,90 puntos porcentuales, de los que el 0,75 corresponden a la empresa y 0,15 al trabajador . Este mecanismo se aplica a todas las nóminas con independencia del nivel salarial. En 2026, una nómina de 1.500 euros pasa de aportar 12 euros a 13,50 . Este año, el empresario aportará cada mes 11,25 euros, mientras que el trabajador tendrá que poner 2,25 . Así, la cuantía -y por tanto el esfuerzo que tendrán que asumir- variará en función del nivel de salario a pesar de aplicar para todos los trabajadores ese 0,9%.