De blanco impoluto y un espíritu implacable,
Luka Doncic salvó el orgullo del madridismo tras el berrinche del Clásico contra el
Barça de Xavi Pascual. En una noche que pintaban bastos para los
Lakers, que llegaron a ir 15 por detrás ante los Memphis Grizzlies de Santi Aldama en el segundo cuarto, Doncic lideró una encomiable remontada para entregar el triunfo a los de púrpura y oro (120-114) con 36 puntos, 9 rebotes y 8 asistencias contando con la inestimable ayuda de
LeBron James. Seguir leyendo...