La destitución de
Rúben Amorim en el
Manchester United se confirmó este lunes, pero la oficialidad en realidad vino a ser tan solo la crónica de una muerte anunciada. Hace meses que estaba claro que el técnico portugués no iba a cumplir su contrato, que expiraba en junio de 2027. Faltaba solo una chispa para que todo saltará por los aires y fue él mismo, con sus declaraciones tras el empate en campo del
Leeds, el que encendió la mecha con una gran llamarada.
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