El Barça se exhibió el domingo en el Movistar Arena derrotando por 100-105 al Real Madrid para romper una racha de victorias blancas en el clásico que duraba casi dos años, pero los aficionados del Palau Blaugrana no podrán celebrar hoy este éxito junto a su equipo. En su mejor momento de la temporada, el conjunto azulgrana se ve obligado a recibir esta tarde al Maccabi Tel Aviv a puerta cerrada por culpa de una situación de la que no es responsable. El equipo israelí ya está jugando sus partidos de Euroliga como local en su cancha de Tel Aviv, mientras que sus rivales deben recibirles en pabellones clausurados para sus aficiones. El mundo al revés.
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