Luka Doncic coqueteó con el ridículo ante el peor equipo del Oeste, los tan perdidos Pelicans desde que el conjunto de Louisiana dejara ir a
Willy Hernangómez al Barça. Con su irónica sonrisa de turno cuando vienen mal dadas, el ex del
Real Madrid acabó dibujando sonrisas de incredulidad en el entusiasta público de New Orleans con un triple inverosímil que coronó su actuación de MVP junto a
LeBron James y abrochó la victoria de los Lakers (103-111).
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