Amenazó con la lluvia el Viernes Santo de 2006. La Virgen de los Dolores se quedó en San Jacinto y también el Descendimiento suspendió, pero se atrevieron las tres hermandades de cola: la Soledad , todavía en Santiago, la Expiración y el Santo Sepulcro , que dejaría un momento para la nostalgia y para la historia. Era la última salida del anterior paso del Señor y de la vieja urna del siglo XIX. La cofradía se atrevió y fue posible ver esa estampa por última vez en la calle, hace veinte años. La hermandad de la Compañía trabajaba ya en la hechura del nuevo paso que en 2007 habría de ser una sorpresa que admirase a los cofrades, pero, ¿cómo era aquel que dejó de salir entonces? De lo primero que hay que hablar, por ser lo más antiguo, es de la urna de madera de palosanto, que está terminada en color caoba y que donó el Ayuntamiento de Córdoba en al año 1874. Es obra de Rafael Juliá Vilplana y es una base que se apoya en cuatro patas, a manera de túmulo invertido. Llamaba la atención la tapa, de forma piramidal , que encaja sin cierres en el bastidor y estaba rematada por un emblema de plata muy identificativo: el mundo con la cruz y la serpiente del pecado enroscada. Esta pieza, como todas la de plata, es obra de Antonio Castejón. Inconfundibles eran los ángeles de fundición plateados que sostienen guardabrisas , y que forman parte de su estética desde los primeros años de esta urna. Hay muchas fotografías de esa urna en distintos pasos, pero el que se despidió en 2006 es obra de Manuel Manosalvas Delgado, que firmó el proyecto y encargó para 1960 la talla a Antonio Corrales León , sevillano establecido en Córdoba que había realizado también el trono del Descendimiento . En lugar de canasto tenía un cuerpo alto, por encima de de la mesa, con forma de túmulo escalonado con dos escaños, tal y como describe el catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Córdoba, Alberto Villar , en la obra 'La Pasión de Córdoba'. Tanto en esa parte como en los respiraderos se utilizaban hojas de acanto para la decoración. Rompían la severidad de la madera de caoba medallones de plata que realizó Francisco Ruiz en 1961, y que mostraban el escudo de la parroquial, el de la ciudad de Córdoba, el de la hermandad y la Soledad de la Virgen . El paso tuvo un juego de faroles en madera de caoba, pero los más conocidos fueron los que labró Antonio Rubio en 1982, y que se mantuvieron hasta el final. Desde entonces regresaron en ocasiones a la Semana Santa, como en el paso del Señor de los Afligidos en su Presentación al Pueblo . En el año 2001 se incorporaron cuatro jarras de plata de ley que cincelaron Hermanos Zamorano y que se inspiraban en unas de Enrique de Arfe para las Catedral de Burgos. No encajaban en el estilo del trono estrenado en 2007, pero se han utilizado mucho en cultos y para el Niños Jesús. El trono del Santo Sepulcro dejó de salir, pero la urna se ha utilizado continuamente en los cultos y celebraciones de la hermandad y también en la Pascua de Resurrección de la parroquia.