Las legumbres son alimentos cruciales para la salud por su alto valor nutricional y por su buena combinación de proteínas, fibra, minerales y vitaminas es un indispensable en muchas dietas y planes de alimentación saludable, como las que muchas personas empiezan tras las fiestas de Navidades. Además, son una excelente alternativa a la proteína animal, por lo que están en prácticamente todos los hogares. Eso sí, la correcta preparación de alubias, lentejas o garbanzos requiere de una sencilla pero concreta técnica, para que no queden demasiado duros ni se pasen de cocción . Horas a remojo o temperatura del agua son factores determinantes pero como muchos no tienen tiempo comen legumbres gracias a los tarros de cristal que los venden ya listos para su consumo. Y es que este formato suele triunfar porque es práctico y fácil de usar y permite conservar la mayoría de los nutrientes del producto. Eso sí quienes lo usan seguro que alguna vez u otra han dudado sobre el jugo que tienen estos botes o incluso habrán lavado el producto , pensando que no es sano. Carmen Ferrer , una popular farmacéutica y nutricionista que habla de seguridad alimentaria , se refirió precisamente de ello en un video en su Instagram (@carmenferreralimentacionysalud) que supera ya los 2,2 millones de visualizaciones. En el vídeo aparece ella haciendo lo que muchas personas hacen habitualmente, que es abrir un bote y automáticamente escurrirlo con agua y lavar las legumbres porque tienen espuma. La experta pone sobre la mesa que muchos « interpretan que son aditivos contenidos en el tarro» y deja claro que «no es verdad». «La espuma es porque las legumbres tienen un componente natural que se llama saponina que hace espuma con el agua, pero no porque tengan aditivos», afirma la experta nutricional. Así, ella remarca que no hay que lavar ningún tarro de legumbres, sean lentejas, garbanzos o judías, porque «está esterilizado». Antes de acabar su breve consejo Ferrer pone énfasis en que « aunque parezca mentira, si lo lavo lo ensucio más » y esto tiene un motivo muy claro: «no es tan pura el agua que sale del grifo como la que ha quedado completamente esterilizada». El vídeo ha conseguido más de 1.700 comentarios ya y la nutricionista aprovecha para reafirmar en su mensaje: por ejemplo, un usuario le explica que las lava «pero para que no queden pegajosas y estén más sueltas», a lo que ella remarca que claro que puede hacerlo pero insiste en que «no es necesario para eliminar los conservantes que no tienen». Otros lo hacen para quitarles sal y mejorar el sabor y la digestión: en este caso la experta considera que por temas de sal sí merece la pena lavarlos.