El mundo nuevo nacerá del silencio interior
El mundo nuevo nacerá del silencio interior que nos reconcilia con todo lo vivo. De ese silencio brotará un modo de habitar la Tierra más humano, más sobrio, más fraterno. El camino hacia este mundo nuevo no es una línea recta, sino una ascensión dialéctica—de lo exterior a lo interior, de lo interior a lo superior—donde al final de la jornada el alma encontrará la quietud y el reposo en Aquel que es el descanso de todo movimiento apetitivo.