El
Manchester United post Amorim tampoco sabe ganar ni acaba de gustar y se tuvo que conformar este jueves con un empate ante el Burnley, en un partido que se vio obligado a remontar sin poder consumar el éxito en forma de tres puntos y se queda en puertas de las plazas europeas de la clasificación. Un punto que se antoja corta renta pues el
United de Darren Fletcher, el entrenador interino
tras el cese de Amorim, firmó un carrusel de ocasiones de gol, pero se mostró romo en los metros finales.
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