Trump califica su conversación telefónica con Petro de “un gran honor” y dice que le recibirá en la Casa Blanca
La conversación telefónica sostenida este miércoles entre los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y de Estados Unidos, Donald Trump, permitió rebajar las tensiones diplomáticas entre ambos países, que se habían intensificado desde el pasado sábado tras el operativo militar estadounidense en Caracas que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flórez, y que, según las autoridades venezolanas, dejó cerca de un centenar de muertos.
Tanto el Gobierno colombiano como el estadounidense destacaron el “tono constructivo” de la llamada, que se prolongó durante casi una hora y puso fin, al menos de manera temporal, a una escalada verbal en la que Trump llegó a afirmar que le sonaba bien realizar en Colombia una operación similar a la ejecutada en Venezuela.
El propio Trump calificó la conversación como “un gran honor” y anunció que contempla reunirse próximamente con Petro en la Casa Blanca, invitación que marca la reapertura de canales diplomáticos tras semanas de alta tensión.
Petro se refirió a la llamada durante una manifestación celebrada en la Plaza de Bolívar de Bogotá, convocada por el propio mandatario “en defensa de la soberanía”, luego de las declaraciones de Trump sobre una posible intervención en Colombia. “En medio del debate de estos dos, tres días que se ha desatado, hoy traía un discurso y tengo que dar otro. Eso no es fácil. El primer discurso era bastante duro”, afirmó el presidente colombiano ante la multitud.
El mandatario explicó que uno de los temas centrales de la conversación fue la necesidad de restablecer las comunicaciones formales entre ambos Gobiernos, a través de la Cancillería colombiana y el Departamento de Estado estadounidense, canales que —según dijo— se encontraban interrumpidos desde el inicio del segundo mandato de Trump en enero de 2025.
“Si no se dialoga, hay guerra. Nos lo ha enseñado la historia de Colombia”, señaló Petro, quien lamentó la incomunicación sostenida con Washington durante los últimos meses.
Narcotráfico y acusaciones cruzadas
Durante la llamada, Petro también abordó con Trump las acusaciones en su contra relacionadas con el narcotráfico, que han sido uno de los principales factores de deterioro en la relación bilateral. El presidente colombiano negó nuevamente cualquier vínculo con ese delito y presentó cifras de su Gobierno en la lucha antidrogas. “Le tuve que lanzar las cifras, pocas, las mismas que he repetido aquí, de por qué se me sindica de narcotraficante si yo llevo 20 años arriesgando mi vida, luchando contra traquetos de alto poder y políticos aliados de ellos”, afirmó.
Petro recordó que Estados Unidos le retiró el visado en septiembre pasado y que posteriormente el Departamento del Tesoro lo incluyó, junto con personas de su entorno, en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), conocida como Lista Clinton, después de que Trump lo acusara públicamente de ser un “líder del narcotráfico”.
En ese contexto, el mandatario colombiano aseguró haberle dicho a Trump que muchos políticos que han llegado a posiciones de poder en Florida y Washington mantienen vínculos con el narcotráfico.
Petro también defendió ante Trump la cooperación de su Gobierno con Venezuela en la lucha contra el narcotráfico, en particular en la región fronteriza del Catatumbo, donde operan el Ejército de Liberación Nacional (ELN), disidencias de las FARC y bandas criminales. “Le hablé que con Maduro habíamos cuadrado operaciones conjuntas, él allá y yo acá”, explicó.
El presidente colombiano reiteró, además, sus críticas a las operaciones antidrogas de Estados Unidos en el mar Caribe y el Pacífico oriental, en las que han sido hundidas decenas de embarcaciones presuntamente cargadas con drogas y donde han muerto más de un centenar de tripulantes, postura que ha generado fricciones persistentes con Washington.
Propuesta de diálogo tripartito sobre Venezuela
Otro de los puntos clave de la conversación fue la situación en Venezuela. Petro informó a Trump que, a comienzos de esta semana, sostuvo una llamada con la presidenta encargada venezolana, Delcy Rodríguez, a quien invitó a Colombia para impulsar un diálogo tripartito entre Venezuela, Colombia y Estados Unidos.
“Hablé también hace dos días con la presidenta actual en Venezuela, Delcy. La conozco desde el principio de todo esto. La invité a Colombia. Queremos establecer un diálogo tripartito y ojalá mundial para estabilizar la sociedad venezolana”, afirmó Petro.
El mandatario advirtió que Venezuela, al igual que Colombia en el pasado, podría enfrentar un estallido de violencia interna si no se abren espacios de negociación, y subrayó que la estabilidad venezolana es fundamental para la región. “La paz de Venezuela es la paz de Colombia y viceversa”, sostuvo, al tiempo que señaló que este tema deberá abordarse cuando se reúna con Trump en la Casa Blanca.
La crisis diplomática se intensificó luego de que Trump manifestara su disposición a repetir en Colombia una operación similar a la realizada en Caracas, asegurando que el país sudamericano estaba “muy enfermo” y gobernado por un hombre que “produce cocaína y se la vende a Estados Unidos”. En respuesta, Petro advirtió el lunes que sería capaz de retomar las armas que dejó tras su pasado guerrillero frente a lo que calificó como “amenazas ilegítimas”.
El embajador colombiano en Estados Unidos, Daniel García-Peña, calificó la llamada como un “logro diplomático”, destacando la cordialidad del intercambio y el hecho de que abre un nuevo capítulo en unas relaciones deterioradas por la crisis venezolana y el discurso intervencionista de Washington. “Fue una conversación muy cordial. Siempre van a existir diferencias, pero lo importante es que se llevó a cabo un diálogo muy constructivo”, señaló el diplomático, quien confirmó que Trump ordenó a su secretario de Estado, Marco Rubio, coordinar la logística de la visita de Petro a Washington, aunque aún no hay fecha definida.
García-Peña reveló además que la conversación fue fruto de esfuerzos diplomáticos prolongados, del envío de cartas por parte de Petro a Trump y de la mediación del senador republicano por Kentucky Rand Paul, quien facilitó el contacto telefónico. “La conversación fue larga, casi una hora. El solo hecho de que hayan hablado los dos presidentes y que se haya extendido una invitación sin duda abre un nuevo camino”, concluyó el embajador.