Philippe Junot o cuando el mundo era todavía una fiesta
Con la muerte de Philippe Junot no solo desaparece una figura del jet set europeo; se apaga también un modo de estar en el mundo. Junot fue, ante todo, un símbolo de transición: entre la aristocracia heredada y la celebridad mediática, entre el glamour espontáneo y la imagen cuidadosamente administrada, entre los años setenta que todavía creían en la improvisación y los ochenta que empezaron a ensayar la pose permanente.