La riqueza de las familias crece un 9,4% y su deuda alcanza mínimos de los últimos 25 años
Las familias españolas cada vez son más ricas. La diferencia entre sus ahorros y sus deudas se registró en el tercer trimestre de 2025 por encima de los 2,54 billones de euros, un 9,4% más en tasa interanual.
Así lo demuestran las cuentas financieras publicadas por el Banco de España este viernes, que también reflejan cómo la deuda de los hogares españoles se incrementó un 3,2% interanual en el tercer trimestre de 2025, pasando de 692.000 millones en septiembre de 2024 a 714.000 millones en el tercer trimestre de 2025.
No obstante, si se observa en relación al porcentaje del PIB, la deuda de las familias disminuyó en un punto, concretamente hasta el 43,1% al finalizar septiembre, frente al 44,1% de un año antes.
Estos valores no se observaban desde el primer trimestre del año 2000, por lo que se registran mínimos históricos de este siglo.
Los activos financieros netos de los hogares representaron un 153,7% del PIB, por encima de los 148,2% en promedio desde el 2022. Además, el saldo total de sus activos financieros, es decir, su riqueza financiera bruta, se situó en un 200,7% del PIB, por encima del 195,95% de hace un año.
En relación con la distribución por instrumentos del total de activos de las familias, en el tercer trimestre de 2025, el componente efectivo y depósitos se situó en niveles mínimos de los últimos 30 años, aunque supuso el 33,9% del total de los activos financieros.
Por su lado, las participaciones en el capital suponen un 32,3% del total y en fondos de inversión alcanzan el 17,07%, situándose cerca de máximos. En seguros y fondos de pensiones alcanzaron el 11,8% a cierre de septiembre.
Teniendo en cuenta a las empresas y hogares, la deuda consolidada de ambos ascendió a 1,731 billones de euros en el tercer trimestre de 2025, lo que supone un incremento del 1,2% con respecto al mismo trimestre de 2024.
En términos del PIB, la ratio prosiguió su senda de moderación, al situarse en un 104,5%, frente al 109% del PIB de un año antes.
Tomando los datos de las empresas, su deuda descendió desde el 64,9% del tercer trimestre de 2024 hasta el 61,4% a cierre de septiembre de 2025, alcanzando un mínimo no observado desde el tercer trimestre de 2001.