Con la llegada de enero se produce un incremento significativo de lesiones musculoesqueléticas asociadas tanto a las condiciones meteorológicas propias del invierno, como a los cambios de hábitos más saludables en pro del aumento la actividad deportiva que se producen después de las fiestas navideñas, según advierte el Servicio de Traumatología del Hospital Vithas Valencia Turia. De acuerdo con sus especialistas, durante las primeras semanas del año aumentan de forma notable las consultas por esguinces, fracturas, contusiones , lesiones por sobrecarga y patologías derivadas de la práctica deportiva repentina. Según la doctora Elena Gallego, especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología, «enero es un mes especialmente sensible para las lesiones traumatológicas». «El frío, la humedad, las superficies resbaladizas y la vuelta brusca al ejercicio son factores que influyen directamente en este aumento», señala. Los profesionales apuntan que las bajas temperaturas reducen la elasticidad de músculos y tendones, favoreciendo contracturas, roturas fibrilares y tendinopatías. Asimismo, la rigidez articular aumenta el riesgo de torceduras y caídas, especialmente en personas mayores o con patologías previas como artrosis o inestabilidad articular. A ello se suma que las aceras mojadas, los suelos pulidos y la menor adherencia del calzado en inverno, incrementan la probabilidad de resbalones que pueden derivar en diferentes fracturas, especialmente de muñeca, tobillo o cadera. «Las caídas en la vía pública son una de las causas más frecuentes de fracturas en esta época del año. En personas mayores, incluso una caída aparentemente leve puede tener consecuencias importantes», argumenta la doctora Gallego. Otro fenómeno habitual en enero es el aumento de lesiones deportivas relacionadas con los « propósitos de año nuevo ». Muchas personas retoman la actividad física tras semanas de sedentarismo, a menudo con una intensidad superior a la recomendada. Esto provoca sobrecargas musculares, inflamación de tendones, lesiones en rodilla o tobillo y molestias en la zona lumbar. Según la especialista del Hospital Vithas Valencia Turia, « el cuerpo necesita adaptación progresiva . Pasar de la inactividad a entrenamientos exigentes es una de las principales causas de lesión en estas fechas. La clave está en la progresión, el calentamiento adecuado y la escucha activa del propio cuerpo». Ante esta situación, el Servicio de Traumatología del Hospital Vithas Valencia Turia recomienda adoptar medidas preventivas sencillas pero eficaces, como utilizar calzado con buena sujeción (cordones o velcro) y suela antideslizante, evitar caminar por zonas húmedas o con poca iluminación, realizar un calentamiento previo antes de cualquier actividad física y aumentar la intensidad del ejercicio de forma gradual. Los especialistas también recuerdan la importancia de mantener una hidratación adecuada incluso en invierno, ya que la deshidratación favorece la fatiga muscular y aumenta el riesgo de lesión. Asimismo, los traumatólogos del Hospital Vithas Valencia Turia insisten en que, ante cualquier dolor persistente, inflamación, hematoma, pérdida de movilidad o dificultad para apoyar el peso, es fundamental acudir a un especialista para evitar complicaciones. «Un diagnóstico precoz permite iniciar el tratamiento adecuado y reduce el riesgo de secuelas», aclara la Dra. Gallego.