Hay profesiones que necesitan
estar mucho rato de pie, como pueden ser los camareros, los dependientes, los miembros de seguridad, etcétera. La realidad es que nuestros pies se resienten mucho al final de la jornada, y eso tiene un motivo bastante claro: la elección de las zapatillas. Ir con un
calzado adecuado y con buena amortiguación es clave para que no acabes el día con la sensación de no poder dar ni un paso más.
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