Un hombre es condenado a 16 años de cárcel por matar a su vecino después de que este le robara su plaza de aparcamiento
Un hombre brasileño ha sido condenado a 16 años de prisión por asesinar a su vecino tras una violenta discusión provocada por una plaza de aparcamiento. El caso, que ha generado un intenso debate en Brasil sobre la escalada de conflictos cotidianos que terminan en tragedia, vuelve a la actualidad después de que el condenado solicitara cumplir la pena en arresto domiciliario por “razones humanitarias”.
El crimen ocurrió en un edificio residencial cuando el agresor, cuya identidad se mantiene bajo reserva judicial, descubrió que su vecino había estacionado en su plaza privada, pese a que ambos habían discutido previamente por el mismo motivo. Según la investigación, el acusado bajó al garaje armado con un cuchillo y atacó a la víctima durante un forcejeo, causándole heridas mortales.
El tribunal consideró probado que el agresor actuó movido por un motivo fútil, lo que agravó la pena. La sentencia de 16 años fue dictada por homicidio doloso, con reconocimiento de que el acusado tuvo intención de matar o asumió el riesgo de hacerlo.
El condenado pide ahora cumplir la pena en arresto domiciliario alegando motivos de salud, mientras la familia de la víctima denuncia un intento de suavizar la condena
Sin embargo, la defensa ha solicitado ahora que el condenado pueda cumplir la pena en régimen domiciliario, alegando que sufre problemas de salud y que la prisión podría agravar su estado. El abogado argumenta que el hombre presenta “condiciones clínicas delicadas” y que necesita cuidados que, según afirma, no pueden garantizarse adecuadamente en el sistema penitenciario.
La petición ha generado polémica. Familiares de la víctima consideran que el recurso es un intento de “burlar la justicia” y recuerdan que el crimen fue cometido por una disputa “absurda e injustificable”. Organizaciones de derechos humanos, por su parte, señalan que las solicitudes de prisión domiciliaria por motivos médicos deben evaluarse caso por caso, pero advierten de que no pueden convertirse en una vía para suavizar condenas por delitos graves.
El Ministerio Público ya ha adelantado que se opondrá a la medida, subrayando que el condenado no presentó problemas de salud graves durante el juicio y que la prisión dispone de atención médica suficiente para su tratamiento.
La decisión sobre el arresto domiciliario será tomada en las próximas semanas por el tribunal competente, que deberá valorar si las alegaciones médicas justifican modificar el régimen de cumplimiento de la pena.