Gestos de distensión en Cuba y Nicaragua ante la presión de EE UU
Lo que ocurre en Caracas no se queda en Caracas. El hemisferio americano, por usar el término que Trump ha puesto de moda, está siendo sacudido en los últimos días después de la intervención de Estados Unidos en Venezuela. Nicaragua, Cuba, México, Colombia… todos los países del eje progresista tienen la mirada puesta en Washington y están tomando nota. Todos, sacudidos a su manera.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha tardado cinco días en cambiar su discurso. El sábado pasado, calificaba de «acto de terrorismo» y de «atropello a la norma internacional» la intervención de Washington en Venezuela para deponer al presidente Nicolás Maduro. Díaz-Canel salió en defensa de su principal patrocinador. «El aspirante más ferviente al Nobel de la Paz —en referencia a Donald Trump— es en realidad la mayor amenaza a la paz del continente. Su artero ataque a Venezuela rompe con la estabilidad que ha caracterizado a nuestra región».
Solo unos días de retórica trumpista le bastaron al primer secretario del Partido Comunista de Cuba para cambiar de narrativa. «Y tenemos que empezar a cambiar desde el Partido», dijo Díaz-Canel en un discurso. «Es que nosotros tenemos que lograr que nuestra militancia y las organizaciones de base nos sintamos responsables de todo lo que funciona mal y de todos los incumplimientos», admitió el dirigente cubano. Díaz-Canel afirmó que «de ahora en adelante cada vez que haya un problema que solucionar, cada vez que haya una traba que romper, digamos en las organizaciones de base qué estamos haciendo para esto».
EE UU no descarta la intervención
Trump ha lanzado varios dardos verbales contra el régimen castrista, pero descarta una intervención a la venezolana o una operación militar como la que prevé contra los cárteles en México. Para el presidente Trump, la situación en la isla caribeña está tan desgastada que confía en que el régimen caiga por su propio peso. «Creo que Cuba pende de un hilo, está en serios problemas. Cuba ha estado en problemas durante los últimos 45 años, y no ha llegado a caer. Pero creo que están bastante cerca», dijo Trump en una entrevista radiofónica con Hugh Hewitt.
El día a día de los cubanos y su situación económica, que ya de por sí es desoladora, notará la falta de suministro de petróleo venezolano. Es probable que los largos apagones que ya de por sí sufría empeoren. De momento, les sigue llegando petróleo por cortesía de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Un balón de oxígeno para la economía cubana.
En Nicaragua, el giro de Trump hacia el continente americano coincide con el decimonoveno aniversario de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo en el poder. Casi dos décadas de férreo régimen apoyado por Cuba, Venezuela y México. Las cosas podrían cambiar también para el pequeño país centroamericano. La primera reacción fue detener a al menos 60 personas por felicitar de forma pública la captura de Nicolás Maduro. El gobierno de Managua decretó un «estado de alerta» después de la captura de Maduro, que incluye el monitoreo de redes sociales y la vigilancia en barrios.
Liberaciones de presos
Sin embargo, ayer, el Gobierno anunció la liberación de «decenas de personas» que permanecían detenidas, entre ellas, según pudo confirmar Efe y varios medios locales, varios presos políticos, un excarcelación que se produce en medio de presiones de Estados Unidos. Esta liberación de presos se produce un día después de que la embajada de EE UU en Managua recordara que tras el «paso importante» dado por Venezuela para liberar a «un gran número de presos políticos», en Nicaragua también hay «más de 60 personas» que siguen «injustamente detenidas o desaparecidas».
Colombia saborea las mieles de su reciente acercamiento a Washington. El presidente Gustavo Petro ha comenzado la cuenta atrás de su visita a la Casa Blanca la primera semana de febrero. Por su parte, México, geográficamente y económicamente el país más cercano a EE UU, trata de ganar tiempo a base de diplomacia, llamadas, reuniones, visitas a Washington y supuestos datos de mejora en la incautación de laboratorios, además de cifras de seguridad favorables. La presidenta Claudia Sheinbaum sigue confiando en su habilidad como negociadora y en el favor personal que ha encontrado en Trump. A unos días de cumplirse el primer año de Trump en la Casa Blanca se confirma su plan: que América sea para los americanos, un espacio estratégico para su seguridad y tranquilidad, libre de las injerencias de Rusia o China. Lo que empezó en Caracas… podría contagiarse rápidamente al resto de la región.