Un navarro fue el que colocó la primera piedra de la Casa Blanca, que nunca se ha encontrado
Ahora que Donald Trump ha decidido acometer una importante reforma de la Casa Blanca para instalar una pista de baile, pocos se acuerdan de quién fue el que colocó la primera piedra de la sede presidencial. Fue el navarro Pedro Pablo Casanave, nacido en 1766 y fallecido en Washington treinta años después. Pese a su corto periodo de vida, desarrolló fue un mercader que llegó a ser alcalde Georgetown.
Llegó a Estados Unidos en 1785 sin saber hablar inglés y prosperó como empresario, agente de la propiedad e inversor inmobiliario. Fundó varias empresas e incluso una escuela de baile nocturno. El 12 de octubre de 1792, coincidiendo con el 300 aniversario de la llegada de Cristóbal Colón al continente americano, colocó la primera piedra de la Casa Blanca, que se finalizaría ocho años después.
Casanave era el decimotercer hijo de un abogado y comerciante navarra debió llegar a los Estados Unidos sobre 1785 de la mano de su tío Juan de Miralles, íntimo amigo de George Washington. Miralles, que había hecho dinero como negrero, se afincó en Filadelfia para dedicarse a importar todo tipo de artículos desde La Habana. Su primer negocio fuen un almacén en el que distribuía jamón y aceite importados desde España. Después se convirtió en un próspero vendedor de terrenos. Convertido en masón, fue elegido como el quinto alcalde de Georgetown y Gran Maestro de la logia 9 de Maryland.
Ocupando los cargos más importantes de la ciudad, solo Casenave podía ser designado para colocar la primera piedra de la Casa Blanca, la futura residencia presidencial. Tras las muchas reformas que la Casa Blanca ha sufrido, actualmente se desconoce el paradero de su primera piedra. (Con información de redes y “Diario de Navarra”).