Milan extiende su invicto a 18 juegos, pero se aleja del liderato tras empatar con Fiorentina
Antes, Pulisic puso en jaque a la defensa del Fiorentina en la primera mitad. No acertó a la primera, frenado por David de Gea en el uno contra uno. El portero español quedó en el suelo, fue atendido sobre el césped durante unos minutos, pisó sobre el terreno para comprobar la fortaleza de su tobillo y siguió en acción.Un susto para el guardameta y el Fiorentina, aliviado por su cancerbero y por el 0-0, más aún en otra ocasión de Pulisic, tan vertiginoso que se pasó de velocidad.Massimiliano Allegri se desesperaba en el banquillo por la ocasión fallada, consciente de que ya había hecho méritos su equipo para sentirse ya ganador en los primeros 45 minutos, en los que añadió otro remate más de Pulisic.Para la Fiorentina, el 0-0 era una buena noticia, pero implicaba una reflexión al intermedio: la reacción era indispensable incluso para retener la igualada en el duelo. Lo interpretó a la perfección.De inicio, en la segunda parte ya probó a Mike Maignan, en un centro cerrado que se convirtió en una amenaza tremenda entre la duda de si habrá o no rematador. El portero francés salvó con el pie el posible 1-0.EMPATÓ EL ROSSONERO SOBRE EL FINAL: Nkunku la mandó a guardar y marcó el 1-1 del Milan vs. Fiorentina.???? Mirá la #SerieA por #DisneyPlus Plan Premium pic.twitter.com/4Oj0ttSIWq— SportsCenter (@SC_ESPN) January 11, 2026
Un derechazo desde el borde del área de Dodo incrementó la inquietud del Milan, igual que un cabezazo posterior tras un córner. Todo en los primeros 10 minutos del segundo acto.El Fiorentina añadió otro cabezazo más de Gosens, cuando Allegri ya había movido su banquillo, cuando recurrió a Rafael Leao y Adrien Rabiot para cambiar la dinámica preocupante por la que transitaba en ese momento el juego, con el segundo de la tabla al inicio de la jornada completamente desaparecido ya de la portería de De Gea, por más que su rival fuera el último de la Serie A, con una victoria solo este curso.Y marcó el Fiorentina. Era predecible, podía intuirse, cuando Comuzzo cabeceó picado, cruzado, junto al poste, lejos del alcance del sorprendido Maignan. La quinta ocasión del segundo tiempo del conjunto local. Era el minuto 66. Luka Modric, en el banquillo, por rotación. Y menos de media hora para el final del choque.Un panorama sombrío para el Milan, irregular reincidente, sin reacción ni puntos, hasta que Nkunku se inventó el empate. Es aún insuficiente. No perdió incluso al final por el larguero y otra parada de Maignan.RGS