«Ha sido un desastre». Es la primera valoración que ha realizado el consejero de Cultura y Turismo, Gonzalo Santonja, a los pies de la iglesia de Muriel de Zapardiel, cuyo ábside se ha derrumbado completamente a primera hora de la mañana de este lunes «por causas que, por el momento, se desconocen». El responsable de la Administración regional era informado de lo sucedido por el alcalde de la localidad vallisoletana nada más producirse el suceso, que según ha detallado ha tenido lugar pasadas las 08.00 horas. La Archidiócesis de Valladolid se ha hecho eco del suceso a través de su cuenta de X y ha asegurado que «no ha habido que lamentar daños personales». Asimismo, una delegación de Patrimonio se ha trasladado con la Junta de Castilla y León hasta el municipio como paso previo a los trabajos de reconstrucción. El templo, construido entre los siglos XI y XIII, con estilo románico-mudéjar, es una de las joyas de la localidad, catalogado como BIC desde 1984. «Es una iglesia absolutamente maravillosa», destacaba el consejero, incidiendo en que lo sucedido era «algo absolutamente imprevisible». Ha explicado también que el templo era visitado este mismo verano por la una delegación de Patrimonio del Arzobispado de Valladolid, momento en el que no percibieron «ninguna situación preocupante» que advirtiera de esta «catástrofe» sobrevenida. En esta misma línea se ha manifestado el delgado diocesano de Patrimonio Cultural, Juan Carlos Álvarez, quien ha detallado que en la visita realizada durante en junio y julio no se detectaron indicios que pudieran «prever la situación». Ha advertido que la iglesia se clausurará «por motivos de seguridad y para analizar más detenidamente la situación» y vaticinó que buscaran un lugar alternativo para celebrar «las tareas del culto del pueblo». «Es un asunto delicado», ha continuado Gonzalo Santonja, quien ha advertido que se necesitará «una obra seria» para su recuperación porque «no solo es lo que se ve, sino que hay más cosas». «Vamos a estar aquí», ha señalado el consejero, destacando que se han acercado en cuanto han tenido noticias del derrumbe. «Ves estas imágenes y se te viene el mundo a los pies. Es absolutamente abrumador».