Paramount demanda a Warner tras ‘desprecio’ a oferta de compra: ¿Cuál es su estrategia de ‘último minuto’?
Paramount nominará a directores al consejo de Warner Bros. para votar en contra de la aprobación de una fusión con Netflix e interpuso una demanda para obligar a la empresa a divulgar datos que ayude a los accionistas a tomar una decisión informada.
En una carta enviada a los inversionistas de Warner Bros. este lunes 12 de enero, Paramount subrayó que mantiene su oferta de 30 dólares por acción y alentó a los accionistas a entregar sus títulos.
“Estamos comprometidos a llevar nuestra oferta pública de adquisición hasta el final”, señaló la carta. “Entendemos, sin embargo, que a menos que el consejo de administración de WBD decida ejercer su derecho a interactuar con nosotros bajo el acuerdo de fusión con Netflix, esto probablemente se definirá por su voto en una asamblea de accionistas”, indicó.
No está claro si esa votación se realizará en la próxima asamblea anual de Warner Bros. o en una reunión especial.
¿De qué acusa Paramount a Warner Bros.?
Paramount acusó a Warner Bros. de no revelar cómo valora los activos de televisión por cable que la empresa planea escindir antes de vender los estudios y el negocio de streaming a Netflix, y también cuestionó otros detalles relacionados con la transacción.
Paramount, dirigida por David Ellison, considera que su oferta por la totalidad de Warner Bros. es superior a la propuesta de Netflix de 27.75 dólares por acción por los estudios y el negocio de streaming.
Paramount presentó este 12 de enero una demanda para solicitar al tribunal que obligue a Warner Bros. a proporcionar información para que los accionistas dispongan de lo necesario para poder tomar una decisión informada sobre si aceptar su oferta de compra de acciones.
Que el consejo de Warner Bros. apruebe la fusión con Netflix no es garantía de éxito, pues la compra del legendario estudio tiene que ser aprobada por autoridades regulatorias de Estados Unidos.
Además, guionistas, productores y directores pidieron bloquear la compra de Warner Bros., al admitir que la operación “eliminaría empleos, reduciría los salarios y empeoraría las condiciones de todos los trabajadores del entretenimiento”.