Luis Alejandro Gamboa, párroco desde hace «unos cinco años» en la iglesia de Nuestra Señora del Castillo, en Muriel de Zapardiel (Valladolid). ofició el pasado domingo la eucaristía como hacía cada semana. Nada hacía presagiar lo que iba a ocurrir al templo menos de 24 horas después. Por eso, cuando ayer se enteró de que el ábside donde él mismo había estado sentado se había derrumbado por completo le costaba creerlo. «Siempre estamos pendientes de que haya un mantenimiento, de si sale alguna gotera o si se cae alguna teja que se sustituya, pero no habíamos percibido ninguna señal para pensar que pudiese ocurrir lo que ha sucedido», señalaba a este periódico por la tarde, intentando todavía digerir una noticia...
Ver Más