Estaban todos avisados. La segunda etapa maratón del
rally Dakar iba a ser determinante. Y la primera mitad no defraudó en absoluto. Los pilotos dormirán en las tiendas de campaña en medio del desierto, sin asistencia médica, tras vivir una etapa de 410km en coche y 418km en motos que dejan un panorama totalmente abierto.
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