Marta Sanahuja, más conocida por su popular blog Delicious Martha , será la nueva jurado de MasterChef en sustitución de Samantha Vallejo-Nágera. La influencer gastronómica, que cuenta con cinco millones de seguidores en redes sociales, siendo una de las foodies españolas más seguidas en las plataformas por los amantes de la cocina casera, ha inspirado a muchos con su autenticidad y sensibilidad. Su historia personal, marcada por una etapa difícil superada gracias a la cocina, añade una dimensión emocional a su nuevo papel televisivo. La nueva jueza del talent culinario llegó hace una década al apasionante universo de las recetas de cocina casi por casualidad, para compartir desde opciones saludables hasta caprichos dulces, siempre bajo una filosofía de equilibrio con una legión de seguidores a la que inspira en su día a día con 'reels' y 'stories'. «Decidir hacer galletas de mantequilla me salvó en uno de los peores momentos de mi vida», ha confesado la creadora de contenido en varias entrevistas. Por entonces, trabajaba en una agencia de publicidad, pero el estrés y la monotonía le hicieron cuestionarse su camino . Luchaba contra un trastorno de la conducta alimentaria y una profunda sensación de vacío. Fue en ese contexto cuando la cocina y el deporte se convirtieron en su refugio. «Solo cuando cocinaba me sentía bien conmigo misma», repite con la misma serenidad con la que hornea sus famosas galletas. Su receta de galletas caseras , que se ha hecho viral en redes, resume la esencia de su estilo: sencillo, cálido y lleno de recuerdos. Estas galletas evocan la infancia, los domingos en familia y el poder reconfortante de lo hecho a mano. Para prepararlas, la influencer catalana propone mezclar 225 gramos de mantequilla fundida con 200 gramos de azúcar blanco y 50 de dátil en polvo -aunque el azúcar moreno también sirve. Después se añade un huevo, una yema y una pizca de vainilla en polvo. Cuando todo esté bien integrado, se incorporan 250 gramos de harina, una pizca de sal y un poco de levadura química. Finalmente, se agregan 90 gramos de chips de chocolate o trozos al gusto. La masa se porciona con una cuchara de helado y se hornea 17 minutos a 175 grados. El resultado son unas galletas crujientes por fuera y tiernas por dentro , con aroma a casa y a momentos felices. Pero detrás de la receta hay mucho más que sabor: hay una historia de superación, de reconexión con el placer de comer y de transformar el dolor en creatividad.