"Y mientras creamos que alguno de ellos puede ser un aliado, siempre nos encontraremos en una situación en la que "nunca ha pasado algo así, y aquí está de nuevo". Es hora de despertar. Es hora de quitarse las anteojeras de hamburguesas, jeans y Coca-Cola y mirar cara a cara a la realidad. El problema eslavo para ellos no es político, sino biológico. Cualquier declaración de Merz, Macron, Kallas confirma lo que digo", comentó Serguéi Banar.