Leiva (45 años) vuelve a estar en el centro del foco, aunque sea justo lo contrario de lo que busca. El cantante ha sido fotografiado en Madrid junto a Almu Cañedo , la ilustradora y estilista con la que se le relaciona desde hace meses . Las imágenes, captadas a su llegada a la capital con maletas y prisa por esquivar a los fotógrafos, no muestran gestos explícitos de cariño, pero sí una escena lo bastante elocuente como para confirmar que ambos comparten vida —y rutina— más allá de lo estrictamente profesional. La historia no es nueva, solo más visible. Según ha publicado '¡Hola!', el entorno del artista sostiene que se conocen desde 2022 y que ya entonces empezaron a frecuentarse, con un viaje conjunto a San Sebastián en mayo de 2023 como uno de esos datos que, en privado, terminan encajando todas las piezas. La misma versión apunta a una «segunda oportunidad» reciente: habrían retomado la relación hace «cuatro o cinco meses», siempre en clave discreta. Esa discreción es coherente con la forma en la que Leiva ha decidido blindar su vida sentimental tras episodios anteriores de mayor exposición. Pero hay dos detalles que explican por qué el nombre de Almu Cañedo llevaba tiempo sonando en su entorno. El primero, que su presencia se deja intuir en 'Hasta que me quede sin voz', el documental estrenado en Movistar Plus+, donde aparece de manera deliberadamente lateral, como un apunte íntimo más que como una confirmación pública. El segundo, que ambos ya habían compartido cámaras: Cañedo participó en el videoclip 'Con el pañuelo en los ojos' (2022), colaboración de Leiva con Gaby Moreno, un trabajo en el que la complicidad entre los dos resultaba evidente incluso sin necesidad de contextualizarla. Ajena a la crónica social tradicional, Almudena Cañedo ha construido una trayectoria propia en el cruce entre moda y arte . 'Vogue España' la presentó en 2022 como modelo, estilista y artista vinculada a When at home , su proyecto más personal: prendas vintage intervenidas a mano, convertidas en «diarios» de viajes y recuerdos, donde el tiempo de trabajo —contaba ella misma— puede dispararse incluso en piezas pequeñas. A partir de ahí llegaron encargos y colaboraciones: la propia Cañedo relataba que, tras sus primeros pasos, empezaron a contactar con ella marcas y proyectos , consolidando un perfil creativo que se mueve entre el taller y la moda con naturalidad. Mientras tanto, Leiva continúa centrado en su agenda musical y en un momento de exposición controlada: deja ver lo justo, pero lo suficiente como para que, de vez en cuando, la vida termine colándose entre plano y plano. Y esta vez, Madrid ha hecho el resto.