Netanyahu pidió a Trump que no bombardeara Irán mientras Israel entregaba información crucial sobre la represión
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, trasladó esta semana al presidente estadounidense su preocupación ante la posibilidad de que Washington lanzara ataques militares contra Irán, advirtiendo de que una ofensiva podría desencadenar represalias directas contra Israel en plena ola de protestas en el país persa.
La conversación entre ambos líderes se produjo poco antes de que Trump afirmara haber recibido información de “fuentes muy importantes al otro lado” asegurando que Teherán había frenado las ejecuciones de manifestantes detenidos durante las movilizaciones de las últimas semanas.
Según fuentes diplomáticas, Israel había compartido con la Casa Blanca información clave sobre la represión interna del régimen iraní.
Israel y las monarquías del Golfo presionaron a la Casa Blanca para frenar una acción militar que, temen, podría convertir la crisis interna iraní en un conflicto abierto en Oriente Medio
Netanyahu también mantuvo contactos previos con el vicepresidente JD Vance, en un momento en el que altos cargos estadounidenses debatían posibles escenarios militares. La inquietud no era exclusiva de Israel: Qatar, Arabia Saudí, Omán y Egipto trasladaron mensajes similares a Washington, alertando de que un ataque podría desencadenar una escalada regional difícil de contener.
Tanto gobiernos árabes como autoridades israelíes temían que Irán respondiera a un eventual bombardeo atacando directamente a sus territorios. Fuentes regionales señalan que varios países del Golfo coordinaron sus advertencias no solo con Estados Unidos, sino también con altos cargos del régimen iraní, en un intento de evitar un choque mayor.
A pesar de las presiones, Trump no descartó públicamente la opción militar, condicionando cualquier decisión a la evolución de las protestas y a la respuesta de Teherán. Las manifestaciones, que comenzaron a finales de diciembre, han sido descritas como las más numerosas en décadas, con miles de fallecidos según organizaciones internacionales.
Mientras tanto, Irán ha intensificado su retórica y ha anunciado juicios acelerados para los detenidos. La Casa Blanca ordenó la evacuación parcial de personal militar en bases de la región, incluida la instalación de Al Udeid, en Qatar, que ya fue atacada por Irán en el pasado.
En paralelo, dos altos cargos de defensa israelíes aseguran que el ritmo de ejecuciones y muertes habría disminuido en los últimos días, coincidiendo con un apagón de internet impuesto por el régimen para frenar la difusión de las protestas.
Trump celebró recientemente que un manifestante iraní no fuera condenado a muerte, calificándolo como “buenas noticias” y señalando que espera que la tendencia continúe.