Les ha cambiado la vida esta temporada, pero si tienen algo en común es la madurez y naturalidad para asumir su presente, sea de un color u otro.
Flick juntó a los dos
Marcs en el primer equipo, aunque eran de generaciones diferentes. Fueron su antídoto ante una situación de emergencia cuando aterrizó en
Barcelona sin una solución todavía a la marcha de
Busquets y a una lesión con una baja de meses de
De Jong. Seguir leyendo...