El
Real Madrid volvió a sumar de tres en la Ciudad Deportiva de Buñol tras un partido exigente ante un
Levante que nunca se dio por vencido
. Un doblete de Athenea permitió a las de Pau Quesada construir una ventaja que recortó Dolores Silva para las granotas, en un encuentro en el que el conjunto blanco tuvo que resistir el empuje final liderado por una brillante Érika González, principal amenaza levantinista durante toda la segunda mitad.
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