El enfrentamiento entre
Real Sociedad y Barcelona arrancó con un ritmo alto, pero pronto quedó condicionado por una sucesión de decisiones arbitrales. El colegiado
Jesús Gil Manzano, asistido desde el
VAR por Carlos del Cerro Grande, tuvo que intervenir de manera constante en un primer tiempo lleno de acciones revisadas, goles invalidados y protestas continuas desde ambos banquillos.
Seguir leyendo...