Era la
Copa África de
Brahim Díaz. En eso parecían coincidir todos antes de que se disputara la final entre
Senegal y
Marruecos que tuvo el final más cruel para el atacante estrella de
Regragui, culpabilizado por su osadía desde el punto de penalti, con un Panenka en el 97' leído por
Mendy y que condenó a una derrota en la prórroga.
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