España continúa en shock ante el
grave accidente producido este domingo a la altura de
Adamuz, en
Córdoba, cuando
un tren de la operadora Iryo que iba destino Madrid descarriló y algunos de sus últimos vagones invadieron la vía contigua. A los pocos segundos, éstos colisionaron con otro convoy de alta velocidad de Renfe, que también descarriló y cuyos primeros vagones salieron, informaron las autoridades, disparados.
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