Noruega se prepara la guerra: el país avisa a sus ciudadanos de incautaciones en caso de conflicto
La inestabilidad geopolítica genera incertidumbre. Aunque es difícil pensar que una guerra está cerca, nunca está de más prepararse para cualquier circunstancia extrema, incluido un conflicto. Los países suelen tener una hoja de ruta sobre cómo actuar en este tipo de situaciones, con el objetivo de estar preparados para lo peor.
Es el caso de Noruega, que en el último año ha realizado algunos movimientos enfocados a prepararse en caso de guerra. Y es que si la seguridad del país peligra, el ejército tendrá que tomar una decisión drástica.
En el pasado 2025, un total de 14.000 ciudadanos recibieron una carta de aviso denominada "requisición preparatoria", donde el país advertía a los ciudadanos de una incautación futura en caso de entrar en guerra.
Noruega se prepara para la guerra
La seguridad es la base de un país. Por eso, Noruega quiere cubrirse las espaldas en caso de conflicto. Ante este hipotético caso, el estado ha alertado a todos sus habitantes de que, en caso de riesgo de seguridad, se apoyará en los recursos privados, es decir, los recursos de la población.
Para ello, el Gobierno ha emitido cartas dirigidas a la ciudadanía avisando de esta incautación. En 2025, más de 14.000 personas recibieron este mensaje, y para 2026 el país tiene previsto mandar otras 13.500 más a dueños de inmuebles, barcos y maquinaria.
¿Qué ocurrirá en los bienes?
En las cartas, Noruega pretende informar de que determinados bienes podrían quedar a disposición de las Fuerzas Armadas noruegas si se declarara un conflicto. "Las requisas tendrían por objeto garantizar que, en una situación de guerra, las Fuerzas Armadas tengan acceso a los recursos necesarios para la defensa del país", explicaba el ministro de Defensa en un comunicado. Aún así, las autoridades recalcan que este mensaje no alterará la vida de los ciudadanos en tiempos de paz, es decir, no existe ninguna consecuencia.
El Gobierno insiste en que se trata solo de un preaviso, por lo que el mensaje solo entrará en vigor en caso de guerra. En ese momento, el Estado identificaría los recursos que podrían necesitarse con urgencia y los ciudadanos podrían ser llamados a entregarlos temporalmente.
"Nuestra sociedad debe estar lista para afrontar crisis de seguridad y, en el peor de los casos, una guerra", afirmaba el jefe de la Organización Logística de las Fuerzas Armadas (FLO), Andres Jernberg.
El temor con Rusia
Todas estas medidas de precaución tienen que ver con un motivo: la cercanía de Noruega con Rusia. El país comparte una frontera terrestre de alrededor de 196 kilómetros con Rusia y mantiene una vigilancia constante sobre los mares del norte, un espacio donde se cruzan rutas, intereses estratégicos y capacidad militar.
"Noruega se encuentra en la situación más grave en materia de política de seguridad desde la Segunda Guerra Mundial", afirma Jernberg. Y es que el objetivo no es otro que el de blindar el país el máximo posible, en busca de una defensa total que implique un fortalecimiento de la capacidad del país para prevenir y gestionar posibles crisis de seguridad.
Una medida preventiva
Esta decisión tan solo responde a un carácter preventivo, tratando de adelantarse a posibles escenarios futuros y poniéndose en lo peor. De esta forma, el ejército recuerda que la ley de requisiciones y su reglamento permiten a las autoridades militares requisar lo necesario.
De darse esta hipotética situación, podrían incautar vehículos, embarcaciones, propiedades y edificios, además de instalaciones como talleres, fábricas o centrales eléctricas y determinados servicios de producción o trabajo.
El reglamento prevé también que la ley pueda aplicarse en paz en la medida necesaria para medidas de preparación (por ejemplo, grandes ejercicios) y establece que las requisiciones en paz requieren el consentimiento del Ministerio de Defensa en cada caso.