Muchas buenas noticias para el
Barça en la séptima y penúltima jornada de la primera fase de la
Champions. Que si la victoria (2-4), que si la remontada, que si el primer gol de
Lewandowski en
Europa, que si
Araujo vuelve a ser
Araujo, que si los de
Flick superan al
Manchester City y al
Atlético de Madrid en la clasificación, que si el
Athletic Club de
Valverde le hace el gran favor de robar los tres puntos al
Atalanta… Pero todos estos titulares halagüeños quedan ensombrecidos por otro de nefasto, para el devenir de la temporada:
Pedri se quedó de piedra en
Praga. Su lesión muscular, en el bíceps femoral de su pierna derecha, obligará al
Barça a tener que jugar sin su brújula un montón de encuentros.
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