La montaña rusa de
Bérgamo tuvo
final feliz para el Athletic. El 2-3 le sitúa en el
puesto 23º de la fase de liga de la
Champions, con 8 puntos y dependiendo de sí mismo. Lo que en el descanso era un milagro con muchas cábalas imposibles, con el pitido del árbitro lo tiene en la mano. Destrozó todas las calculadoras que se iban a poner a hablar de sus posibilidades.
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