Seguro que has escuchado mil veces eso de que «las patatas engordan» o «si quieres adelgazar, nada de patatas». Pues bien, es hora de desterrar ese mito de una vez por todas. Las patatas en sí mismas son un alimento prácticamente libre de grasa, rico en hidratos de carbono complejos, fibra, vitamina C y potasio. El problema no está en la patata, sino en cómo la cocinamos. Una patata cocida o al horno tiene unas 90 calorías, mientras que la misma patata frita en aceite puede llegar fácilmente a las 300 o 400 calorías. La diferencia es abismal. Por eso hoy te traemos cinco recetas ligeras con patatas que podrás disfrutar sin remordimientos y que demuestran que este tubérculo puede formar parte perfectamente de una dieta equilibrada. El secreto está en elegir métodos de cocción que no añadan calorías innecesarias. Hervidas, al horno, al vapor o en freidora de aire, las patatas pueden ser grandes aliadas en la cocina. Este entrante es tan vistoso como saludable. Cuece cuatro patatas enteras, pélalas cuando estén frías y córtalas en rodajas gruesas junto con dos tomates y dos aguacates. Monta las milhojas alternando capas de patata, tomate, aguacate y láminas de bacalao ahumado. Corona con cebolla morada en juliana y nuez moscada. Puedes acompañarlo con mayonesa ligera o una vinagreta para reducir todavía más las calorías. El bacalao aporta proteínas con muy poca grasa. Ver receta completa Esta ensalada de invierno es ideal para dietas de control de peso gracias a su bajo contenido calórico. Cuece cuatro patatas y 200 gramos de judías verdes por separado. Corta las judías en juliana y las patatas en rodajas. Dispón las patatas en un plato, crea un nido con las judías aliñadas con vinagreta y coloca encima rodajas de cebolla morada y huevitos de codorniz cocidos. Alrededor, distribuye atún escurrido, maíz dulce y aceitunas negras. Termina con una vinagreta sencilla de aceite de oliva y vinagre. Ver receta completa Ésta es una sopa reconfortante y nutritiva perfecta para cualquier época del año. Hierve 400 gramos de guisantes en agua con sal. Sofríe cebolla picada en aceite de oliva y añade dos patatas y dos zanahorias cortadas en cuadraditos. Cuando estén levemente hechas, incorpóralo todo a la olla con los guisantes y su agua de cocción. Suma un puerro y un apio picados en juliana y mantén a fuego lento hasta que las verduras estén tiernas. Salpimenta y añade media cucharadita de azúcar para equilibrar sabores. Ver receta completa El pescado al horno es una de las formas más saludables de cocinar . Si le sumas unas patatas también hechas al horno, tendrás un plato ligero del que podrás disfrutar sin remordimientos. Pela dos patatas grandes, córtalas en rodajas y fríelas ligeramente sin que tomen color. Extiéndelas en una bandeja y coloca encima una merluza entera limpia. Exprime un limón sobre el pescado, vierte vino blanco y ajos machacados sofritos. Introduce en el horno a 180 grados durante 30 minutos. Ver receta completa Sí, las patatas fritas también pueden ser saludables. Con la freidora de aire pasas de 300-400 calorías a solo 90 calorías por ración. Pela y corta dos patatas en bastones, lávalas bien para eliminar el almidón y sécalas completamente. Colócalas en la freidora con sal, pimienta y una cucharada de aceite de oliva en spray. Cocina 10 minutos a 120 grados, saca, remueve y sube a 180 grados durante 15-20 minutos más, removiendo cada 5 minutos. El resultado: patatas crujientes por fuera, tiernas por dentro y mucho más ligeras que si las fríes en la sartén o freidora convencional. Ver receta completa