Agentes de la Agrupación Rural de Guardia Civil (ARS) y efectivos del Grupo de Emergencias de Andalucía (GEA) han iniciado este jueves una minuciosa batida de inspección ocular en todo el espacio público ferroviario de la zona cero del accidente de tren en Adamuz (Córdoba) para buscar a las dos personas que siguen desaparecidas (aunque se cree que están en las inmediaciones del Alvia), nuevas evidencias o piezas que puedan aclarar algo de los motivos que provocan el siniestro de los trenes Iryo y Alvia el domingo. La batida ha sido tremendamente minuciosa. Los agentes de la Benemérita y de los efectivos de las emergencias andaluzas han inspeccionado a pie kilómetros adelante y hacia atrás del lugar en el que se encuentran aún los dos trenes accidentados en la localidad del Alto Guadalquivir. El personal ha visionado de nuevo el interior de las vías del tren, todos los espacios de vegetación anexos a éstas y también las vallas que dan perímetro a las mismas. Los agentes de la Guardia Civil, después del hallazgo del bogie del coche número 8 del Iryo, buscan nuevas piezas que servir para encajar el puzzle de lo que sucedió el domingo en Adamuz para que se produjera el primer accidente con víctimas mortales de la Alta Velocidad en España en sus 34 años de funcionamiento. De hecho, los efectivos del Instituto Armado ha encontrado esta vez una pequeña pieza desprendida de alguno de los trenes junto a una valla a unos 300 metros del lugar en el que se encuentra el Iryo. Hay decenas de agentes realizando esta inspección in situ. En el operativo en general hay más de 400 efectivos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, de la Junta de Andalucía, del Consorcio de Bomberos de la Diputación de Córdoba o de la empresa del grúas Alhambra sobre el terreno para realizar las labores de localización de las dos personas que siguen desaparecidas , la retirada de los vagones de los trenes siniestrados y el restablecimiento de la actividad ferroviaria, prevista inicialmente para el próximo 2 de febrero.