Tensión máxima en Minneapolis: yo
La ciudad de Mineápolis ha vuelto a convertirse en un escenario de caos y violencia este sábado. Agentes federales, en el marco de las redadas antiinmigración impulsadas por el gobierno de Donald Trump, mataron a tiros a un hombre en la intersección de la calle 26 Oeste y la avenida Nicollet. El incidente ocurre apenas dos semanas después del asesinato de Renee Nicole Good.
La víctima fue identificada por fuentes cercanas a la investigación como Alex Jeffrey Pretti, un hombre de 37 años residente de la zona. Según el jefe de la Policía de Mineápolis, Brian O’Hara, el fallecido no tenía antecedentes penales de gravedad y el arma que portaba —según la versión federal— parecía ser de propiedad legal.
Conflicto de jurisdicciones y repudio estatal
El tiroteo provocó un choque directo entre las autoridades locales y federales. O’Hara denunció que agentes de ICE le ordenaron retirar a la policía municipal del lugar, orden que él rechazó tajantemente. Por el contrario, el jefe policial canceló todos los permisos de sus efectivos y ordenó custodiar la escena para garantizar una investigación independiente.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, calificó el hecho como “repugnante” tras comunicarse con la Casa Blanca.
“Minnesota está harta. El presidente debe poner fin a esta operación y retirar a los miles de agentes violentos y sin formación de nuestro estado. Ahora”, sentenció Walz en sus redes sociales.
Un tercer tiroteo en medio de una huelga general
Este nuevo fallecimiento marca el tercer incidente con disparos por parte de agentes federales en lo que va de enero. La comunidad ya se encontraba movilizada: el viernes, decenas de miles de personas desafiaron temperaturas de -23°C en una huelga general denominada “ICE Out for Good”.
Mientras el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) justifica la acción afirmando que el hombre estaba armado con una pistola de 9 mm y dos cargadores, videos de testigos muestran a un grupo de agentes enmascarados golpeando y disparando repetidamente al hombre mientras este ya se encontraba en el suelo. La detención previa de un niño de cinco años y la muerte de Good han eliminado cualquier margen de confianza entre la población y las agencias federales, dejando a Mineápolis al borde de un estallido social de grandes proporciones.
Marcha masiva en Minnesota. Foto: @mhdksafa en X.